Buenos días, madre directora Yuri Cabrera Cerdán, subdirectora, hermanas dominicas, estudiantes dominicos y público en general.
En este mes patriótico es un gran honor para mí hablarles un poco sobre la historia, cultura y costumbres de mi patria. Me complace dirigirme ante ustedes, espero que mis palabras basten para hacerlos sentir identificados con la menos en un contexto. Recordaremos a personas influyentes para nuestra independencia, en la cultura que nuestros antepasados vivieron hace años, el patrimonio cultural y nacional que aún mantenemos.
En estos 201 años de independencia del país es menester recordar y valorar nuestro patrimonio natural que son espacios reconocidos, establecidos y protegidos legalmente por el Estado peruano por su importancia para la conservación de la biodiversidad y su contribución al desarrollo sostenible del país como por ejemplo el Parque Nacional Huascarán, la Reserva Nacional del Titicaca, el Santuario Nacional Pampa Hermosa, el Santuario Histórico de Machu Picchu, la Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas, el Refugio de Vida Silvestre Los Pantanos de Villa, la Reserva Comunal Asháninka, el Bosque de Protección Alto Mayo, el Coto de Caza Sunchubamba y la Zona Reservada Ancón. Estas áreas son administradas por el SINANPE, que tiene como objetivo contribuir al desarrollo sostenible del Perú, conservar la flora y la fauna silvestre en beneficio de las poblaciones rurales vecinas, así como las formaciones naturales de interés científico y paisajístico, valorar el entorno de muestras del patrimonio monumental y arqueológico del país, conservar las cuencas altas, las riberas de los ríos y de otros cursos de agua y, en general, protegen las tierras frágiles contra la erosión, establecer espacios destinados al aprovechamiento de la fauna silvestre a través de la práctica regulada de la caza deportiva. Este asunto público que forma parte de la cultura ciudadana nos plantea que se debe respetar y cuidar el espacio público, de esta manera se puede garantizar la conservación de la biodiversidad y su contribución al desarrollo sostenible del país. Además, se tendrá que compartir las normas y los valores de un buen ciudadano para una mejor convivencia con el medio ambiente.
Un ejemplo notorio de este patrimonio natural conocido a nivel mundial y que forma parte de nuestro sentido de pertenencia es el Bosque de Protección Pui-Pui que está ubicado en los distritos de Vitoc, Chanchamayo y Pichanaki de la provincia de Chanchamayo, el distrito de Pampa Hermosa de la provincia de Satipo, el distrito de Comas de la Provincia de Concepción y el distrito de Monobamba de la provincia de Jauja del departamento de Junín dónde se pueden encontrar especies de fauna como por ejemplo el oso de anteojos, el gato montés, el añuje, en las partes altas se puede apreciar al ganso andino, al caracara cordillerano, al yanavico, en la parte selvática se registra la presencia de varias especies de picaflores, tucanes, loros, pavas de monte, entre los anfibios destaca la rana marrón, el sapo andino o lachac y la rana marsupial. Asimismo, se cuenta con la presencia de especies florales adaptadas a suelos siempre húmedos que forman un bosque montañoso típico. Las especies arbóreas de gran tamaño que se encuentran son de la familia lauraceae, roble, nogal y otros, pero muy escasas debido a limitaciones de altitud, ya que es cálido en la parte baja y templado a medida que se acerca a las alturas andinas teniendo como temperatura media anual entre 6° y 15° C. Este Bosque de Protección fue creado el 31 de enero de 1985 para proteger la cuenca hidrográfica de los ríos Tulumayo, Huatzirak, Pichanaki e Ipoki disminuyendo así las posibilidades de huayco o torrentes; afín de garantizar el normal abastecimiento de agua para consumo humano, agrícola e industrial en los valles de Chanchamayo y Perené, conservar los suelos y proteger la infraestructura vial de los centros poblados y las tierras agrícolas, así como también preservar el bosque como factor regulador del ciclo hidrológico y climático de la zona para evitar la sedimentación de los ríos.
Muchos peruanos no sabemos quiénes somos, de dónde venimos ni a dónde vamos. Se tiene la creencia que lo extranjero es mejor que lo nuestro, pero no se dan cuenta de la magnífica tierra que están pisando y que la disfrutan sin lugar a duda. Los peruanos no valoramos ni respetamos nuestro patrimonio cultural debido al desconocimiento o por simple diversión, tendemos a sentirnos orgullos de lo conocido del Perú como es Machu Picchu que están ubicado en Cusco, pero las ciudades menos visitadas por los turistas e incluso por los mismos peruanos son los menos protegidos a causa del desinterés por parte de la población. Los peruanos en provincia que residen en Lima tienen pensado enseñar a sus hijos sobre su cultura y tradicionales que se realizan en su tierra natal, entre ellos está Ayacucho llamada la ciudad de las 33 iglesias teniendo a la más antigua, uno de sus platos típicos es la puka picante y un lugar turístico es la Pampa de Ayacucho donde se encuentra el monumento por la batalla de Ayacucho y es el lugar que se define la independencia de América del Sur, en el departamento de La Libertad se encuentra la ciudadela de Chan Chan y es la ciudad de adobe más grande, en Trujillo un baile típico es la marinera, recientemente se ha dado a conocer el huaco erótico que mucho pobladores no aprueban la cultura moche y otros se burlan, en Amazonas se puede disfrutar del teleférico, pero lamentablemente se cayó una parte de la Fortaleza de Kuelap y en Cerro de Pasco, exactamente en Oxapampa se observa las casas hechas con gran similitud a la cultura alemana e incluso hace festivales presentándose: mostrando sus bailes y costumbres.
Los peruanos estamos orgullosos por lo nuestro y lo queremos compartir con todos para mostrar lo que más nos identifica que son las espectaculares fiestas con música de calidad, unos apetitosos potajes y para acompañar sus deliciosas bebidas y postres. Somos espectaculares en realizar festines porque hacemos nuestro mayor esfuerzo y mostramos nuestras habilidades, lo cual hace que motive a realizar lo mejor de mí mismo. Aún recuerdo la última vez que celebré mi cumpleaños a lo grande, ya que la pandemia no permitió festejar mi fiesta de 15 años. En el 2019, aún me gustaba y bailaba música folclórica junto con mis primos, disfrutaba cantar los temas musicales que la cantante interpretaba, extraño escuchar a mi abuelo tocar el violín y la comida de mi abuela, que preparó asado de carne, aunque prefería el ceviche, pero nunca lo preparaba porque mi mamá decía que era malo comerlo de noche, a pesar de explicarle que no hay estudios científicos que avalan su idea; también, las locuras de mis tíos y, mi parte preferida era verlos cantar y saltar cuando se escuchaba la canción del carnaval ayacuchano o cajamarquino. Ni que decir de los postres, uno de ellos era la mazamorra morada y arroz con leche, se acababan rápido porque era temporada de frío y sobre todo en la noche, además de estar deliciosos. Y las bebidas que se encontraban era el maracuyá, la limonada y la gaseosa Inca Kola, había para escoger y la cerveza nunca faltaba para los adultos después de las 12 de la madrugada.
He escuchado y visto a cada peruano decepcionarse, llorar e insultar o apoyar a la selección peruana de fútbol ante la derrota frente a Australia en el repechaje para el ingreso al mundial de Qatar 2022, aún no entiendo el porqué de su sufrimiento si solo es un partido, entendería si dependiera la vida de una persona, pero no es así. En lo personal, tengo cierta afinidad hacia un deporte poco conocido o mejor dicho con pocos aficionados, pero nos trajo victorias de algunas competencias que los atletas participaron como en los Juegos Panamericanos Lima 2019; Alexandra Grande es una karateca de 31 años que se desempeña en la modalidad de Kumite, ella es mi máxima referente hacia ese deporte, me impresiona la calidad de sus movimientos y cómo soporta todos esos golpes en plena competencia.
Este deporte me llamó la atención desde 2018 porque tiene mucha acción y más aún cuando me enteré que mi vecino estaba enseñando este deporte en su domicilio. Una vez fui a ver cómo era su escuela, y la verdad era espacioso, en el suelo había varios implementos y asistieron como máximo 10 estudiantes, mi mamá me quería inscribir, pero me negué rotundamente porque no me sentía segura de quedarme a practicar dicho deporte. Sin embargo, tuve otra oportunidad, semanas después junto con mi madre fuimos a visitar a una profesora de primaria llamada Lily que vivía en San Luis, nos llevó a la escuela de karate que su hija asistía y me quedé aproximadamente una hora, me sentí tan bien porque desde la primera vez que me negué a aprender karate me sentí arrepentida y para mí fue un logro practicar, aunque sea una sola vez.
Por otro lado, estos dos siglos de independencia hubieron hombres y mujeres que dieron su vida y derramaron sangre por los colores de nuestra bandera como es el caso de las rabonas presente durante la guerra del Pacífico, ellas eran una compañera fiel, tenía valor y fortaleza de la mujer andina, conseguía alimentos e información, cargaba pertrechos en los caminos, e incluso tomaban el lugar del hombre, su función era ayudar durante los combates repartiendo agua y municiones, socorriendo y aliviando a los heridos e incluso empuñando el fusil y luchando en caso de necesidad.
Así como las rabonas también tenemos gestos patrióticos como es el caso de nuestro héroe Miguel Grau Seminario con la esposa del almirante chileno Arturo Prat por medio de una carta le escribió sus sentimientos de condolencia, le hacía saber que estaba a su disposición y le entregó las prendas que vestía su esposo al morir en el combate naval en las aguas de Iquique. Y ella le agradeció el gesto y bautizó a nuestro héroe como El caballero de los mares por el respeto que tenía hacia el enemigo en la guerra y estas acciones lo hacen digno representante de nuestra patria.
En conclusión, el Perú poseen distintas culturas, nosotros tenemos un poco de cada una de ellas porque no sabemos exactamente nuestra ascendencia, pero que en definitiva compartimos costumbres que se asemejan entre sí, muchos peruanos no valoran ni respetan a la cultura que tenían nuestros antepasados y algunas de ellas les parece gracioso y se burlan e incluso quieren eliminarlos como la cultura moche que en su artesanía reflejaba los distintos ámbitos de la época. Si no cuidamos la cultura posiblemente existan muchos peruanos que no se puedan identificar con nuestro país, así como también nuestro patrimonio cultural y natural está en peligro porque no se valora y tienden a dañarlos, ya que no les interesa en absoluto conservarlos.
Gracias.
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